Por qué aparecen costras
\nLas costras tras un trasplante capilar se forman por restos de sangre, líquido, secreción y la cicatrización de los pequeños sitios receptores. Su presencia inicial no significa que el resultado haya fallado.
El plazo y el aspecto varían. Sigue las instrucciones de tu equipo en lugar de copiar una rutina de internet.
El primer lavado: sigue la secuencia de la clínica
\nEl primer lavado suele organizarse alrededor de las 48–72 horas, aunque el momento cambia según el procedimiento. La clínica debe enseñarte cómo aplicar productos, mojar y secar.
No empieces antes ni retrases mucho sin consultarlo. La técnica debe proteger injertos recientes y piel sensible.
Loción, espuma, presión del agua y secado
\nUsa solo la loción, espuma o champú indicado y deja que el producto ablande las costras si así lo han explicado. El agua debe caer con la presión recomendada.
Seca con toques suaves o al aire según el protocolo. No frotes con toalla ni uses uñas para acelerar el proceso.
Qué evitar mientras haya costras
\nNo rasques, arranques, raspes ni uses agua muy caliente, chorros directos, productos irritantes o cascos apretados. Evita también ejercicio y sol hasta recibir autorización.
Si una costra se resiste, ablandarla y repetir el lavado suele ser más prudente que forzarla.
Cuando las costras duran o parecen inusuales
\nLa persistencia puede necesitar una revisión, especialmente si se acompaña de dolor creciente, calor, rojez extendida, pus, mal olor o fiebre. No diagnostiques una infección mirando solo una imagen.
Para el calendario general, consulta la guía de recuperación del trasplante capilar.
Lista sencilla de lavado
\nConfirma cuándo empezar, qué producto usar, cómo mojar, cuánto tiempo dejarlo, cómo aclarar, cómo secar y cuándo retirar gradualmente las costras.
Guarda instrucciones escritas y pregunta antes de añadir aceites, medicamentos o tratamientos caseros.